El director ejecutivo de Ripple asoma la posibilidad de una OPV

Brad Garlinghouse, director ejecutivo de Ripple Labs —la compañía detrás de la criptodivisa XRP— ha señalado que la empresa estaría interesada en salir a la bolsa próximamente, probablemente el próximo año. Esto haría que Ripple sea la primera compañía del mundo ‘cripto’ en lanzar su propia oferta pública de ventas (OPV). Con una divisa digital que no ha tenido movimientos muy considerables recientemente, ¿sería este el catalizador para que el precio del Ripple se pueda disparar?

Ripple OPV
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El impacto de una OPV para una compañía en el sector de las criptomonedas

Sería la primera vez que este escenario llega se hace realidad. En términos generales, las «IPOs» de compañías importantes suelen ser un catalizador positivo para el capital de una empresa, pero también les enfrenta a un mercado mucho más férreo y abierto. La gran pregunta es cómo afectaría esto a una compañía detrás de una divisa digital. Probablemente, Ripple sea la única empresa de la industria capaz de enfrentarse a una salida a la bolsa. Otras criptomonedas como Bitcoin o Ethereum se enfocan en el modelo de descentralización y no cuentan con la infraestructura de una compañía privada. Durante el Foro Económico Mundial en Davos, Garlinghouse afirmó:

«En los próximos 12 meses, verán nuevas OPVs en el espacio de las criptomonedas y la blockchain. No seremos los primeros y tampoco seremos los últimos, pero mi expectativa es que estemos en el lado líder… será una evolución natural para nuestra compañía».

Una posible salida a la bolsa afectaría las creencias de los accionistas sobre el futuro de Ripple Labs. La recaudación de nuevo capital podría contribuir con el crecimiento de la empresa, pero también servirá para que muchos inversores sepan de su existencia, ya que estos eventos son muy públicos y los equipos de marketing suelen aprovechar este factor. No sabemos cuál sería el vínculo entre las acciones de Ripple y el XRP, pero seguramente los movimientos tendrían cierta convergencia. A corto plazo, es probable que los inversores en exchangesse lancen a comprar Ripple cuando se anuncie oficialmente su salida a la bolsa. Sin embargo, otros factores externos como la regulación jla ugarán un papel imprescindible en el éxito de este evento.

¿Compartiendo la dependencia?

Tal como afirma Garlinghouse, esta probablemente sea la decisión más adecuada para la evolución natural de la compañía. Hasta el momento, gran parte de la recaudación de Ripple se basa en la venta de tokens XRP para los bancos interesados en usar soluciones como xRapid. Muchos analistas critican el hecho de que la empresa infle su valor neto proclamando sus reservas de XRP como sus activos financieros y vendiendo esos mismos activos para financiarse.

Esta decisión en la dirección correcta haría que Ripple pueda recaudar capital de forma más tradicional. Esto le separaría de la dependencia del XRP y crearía un método de financiación alternativo para que la empresa pueda seguir evolucionando. Asimismo, ayudaría a legitimar no solamente para el negocio, sino para la industria en general.