Un CryptoKitty robado de un monedero ETH es convertido en obra de arte

IAMAKitty parece haber sido robado de un monedero Ethereum; sin embargo, no todo es lo que parece

Una imagen del sitio web de CryptoKitties
CryptoKitty es un juego virtual basado en blockchain

Kevin Abosch, un artista conceptual irlandés y uno de los primeros en utilizar la tecnología blockchain como medio para publicar sus obras, informó que una de sus piezas había sido robada de una instalación en la blockchain.

La instalación es un monedero Ethereum que se ha convertido en una red, titulada “Robar el contenido de este monedero es un crimen”. Fue hecha en 2018.

El artista reveló en un tuit que una de sus mascotas virtuales llamada IAMAKitty, fue sacada del monedero criptográfico.

Abosch creó el monedero como parte de sus experimentos sociales que desafían el sistema de valores. Es un marco conceptual que se realiza, con mecánicas que encajan particularmente para el mundo de las criptomonedas. Parte del diseño del monedero incluía tokens que se depositaron en el monedero de otra de sus otras piezas, titulada “I Am A Coin” (2018), donde Abosch se ‘tokenizó’ a sí mismo al someterse a un proceso que involucró su propia sangre para distribuir diez millones de tokens con el ticker “IAMA”.

Describió la obra “Robar el contenido de este monedero…” como un patio de juegos colaborativo para exploradores. En su mayor parte, los participantes respondieron con buena voluntad y humor. Los fanáticos del arte que estaban familiarizados con la tecnología Ethereum jugaron con las implicaciones ocultas de las fichas de sangre, como mover .666 de IAMA dentro y fuera del monedero.

“Creo que la gente solo quería interactuar y, por lo tanto, convertirse en parte del arte en cierto sentido”, reflexionó el artista.

Según los comuneros, esto fue lo que hizo que el robo ocurrido el viernes pareciera fuera de lugar. La idea de que alguien robara un CryptoKitty nombrado en honor al trabajo de Abosch parecía especialmente mezquino.

Sin embargo, más tarde se reveló que el propio Abosch fue quien tomó la obra de arte. Explicó que un amigo le había informado que el ‘gatito’ había sido depositado en el monedero y asumió que era un regalo que le había dado Dapper Lans.

Abosch ha aclarado que esto no será parte de una colección de arte más grande o coleccionables de NFT. También reveló su consternación con varias tendencias de arte basadas en blockchain, como la que rodea a las valoraciones del arte digital que están arraigadas en su rareza.

“Muchos de los llamados artistas criptográficos están acuñando NFTs, pero solo utilizan la tecnología ‘blockchain’ como una herramienta para diseñar la escasez y como una plataforma para vender su trabajo. No estoy haciendo una evaluación cualitativa del trabajo, solo estoy cuestionando la nomenclatura. Por supuesto, hay artistas cuyo trabajo trata temáticamente con la criptomoneda, tecnología ‘blockchain’ […] que parece más adecuada al término arte criptográfico”, explicó.